Tanto si te
encuentras en la ciudad, en el campo, la sierra o la playa, esta
mierda de campaña te ha cogido de lleno. Ha sido imposible
librarse de ella. Ha sido o es, como una manta que te pones en
invierno y que te da calor al principio y luego te asfixia e intentas
quitártela por todos los medios. Pero ya es tarde porque el calor ya
se ha hecho insoportable.
Insoportable como
ver las caras de Rubalcaba y Rajoy o Rajoy y Rubalcaba, entrando en
tu casa a todas horas quitándote el hambre y el sueño y hasta las
ganas de leer un libro por temor a abrirlo y encontrarte con “ellos”. “Ellos” que son
los responsables del estado actual de España y que pretenden
hacernos creer en 15 días que todo lo van a cambiar, que ya todo
será diferente y que seremos felices y comeremos perdices. Aunque lo cierto y
verdad es que las perdices nos la está quitando Europa poco a poco.
Quizás fuera mejor que nos la quitaran todas de una vez y nos
dejaran en paz. Porque ésto de levantarse todos los días con la
Deuda Pública, la Prima de Riesgo, el diferencial de 400 y el
interés del 6,5%, es difícil de aguantar y más de digerir.
Porque ya me dirán
ustedes cómo se digiere el hecho de que España se debata entre la
vida y la muerte por pagar un interés del 6,5% y a mí me cobren un
24% en la tarjeta de crédito y no tengo derecho ni siquiera al
recurso del pataleo. Aunque para pataleo
el que se va a llevar Rubalcaba o Rajoy o Rajoy y Rubalcaba cuando
den las 20 horas en sus flamantes relojes de oro y vea uno que ha
perdido lo que no tenía y el otro que ha ganado lo que quieren los
que le hacen corrillos y los adláteres. Y tanto corrillos
como adláteres, no habrán terminado de beber el último sorbo de
cava, cuando ya se estarán calzando las botas de siete leguas para
recorrer las grandes tierras andaluzas.
De nuevo vendrán los de
extradespeñaperros y nos dirán flojito y al oído que Andalucía es
la California de Europa. Y los de intradespeñaperros que Andalucía
puede ser la región más rica y poderosa de Europa. Y mi Andalucía a la
que tanto quiero y por la tanto lucho, caerá en la trampa de los
cantos de sirenas y “cederá sus poderes” a aquellos que mejor
hayan cantado y se olvidará de aquel refrán tan castizo que dice:
“Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en casa ajena”
.
Somos gentes de
paz, verdad. Somos gentes
trabajadoras, verdad. Gentes en
definitiva. ¿Pero somos andaluces? ¿No habremos cambiado demasiado
y nos estaremos alejando de nuestras raíces?. Raíces profundas
que un día hicieron grande a estos pueblos que forman lo que
llamamos Andalucía.
¡Andalucía!.
Andaluz, que se te llene la boca con su sagrado nombre, grítalo a
los cuatro vientos hasta que Rubalcaba y Rajoy o Rajoy y Rubalcaba,
terminen asustándose y empiecen a darle a nuestra tierra lo que
nuestra tierra se merece.
Viva Andalucía.

Pero también cuando gobernaron los andalucistas en Algeciras se preocuparon muy poco de Algeciras y menos de Andalucía.
ResponderSuprimirPero si se preocuparon de llevarse lo que pudieran . como los demás.